Trabajamos leña de haya, roble y mixtos, seca y lista para arder, cortada a la medida que necesites y repartida por toda Euskadi con descarga basculante y apilado opcional incluidos.
Disponemos de la mejor leña para tus necesidades
Corte de diferentes medidas según para lo que necesites
Te la llevamos a casa a cualquier punto de Euskadi
Te colocamos la leña para que la tengas ordenada
Precios por remolque, porte incluido. Descarga basculante incluida hasta donde pueda entrar el remolque. El apilado de leña no está incluido, se factura a 20€/hora. En caso de necesitar servicio de apilado, avisar para acudir con tiempo.
Leña 40–45 cm
Remolques de 3.3 m³ y 4.6 m³
Haya seleccionado
Mixto 40 cm
Leña 30 cm
Remolques de 3.3 m³ y 4.6 m³
Haya seleccionado
Mixto
La leña ha formado parte de nuestras vidas desde que el hombre conquistó el fuego. Desde entonces se usó para cocinar, calentarse o hacer fogatas, aunque con el paso de los años y la diversidad de recursos a disposición, el uso de los combustibles vegetales se convirtió en todo un arte.
Por mucho tiempo la madera formó parte de nuestra vida cotidiana, pero su uso fue quedando en segundo plano tras la aparición del gas o la electricidad. Sin embargo, en la era moderna la leña vuelve a ganar protagonismo dentro de la vida doméstica como en la cocina, barbacoas, calefacciones o chimeneas.
No toda madera es buena para leña, las cuales se tipifican en dos grandes grupos: duras y blandas. Su calidad depende de factores como la densidad, humedad y composición química, lo que determina sus propiedades de combustibilidad y potencia calórica.
Estas diferencias naturales vienen determinadas por la especie de árbol. Estos son los tipos de leña más usados en España.
Leña de madera dura
No se les llama así precisamente por su dureza, sino por su alta densidad, lo que ayuda a mantener la llama por mucho más tiempo y aportar mayor fuerza calorífica. La madera dura proviene de árboles de crecimiento lento, resinosos y de hoja caduca.
Encina
Roble
Haya
Leña de madera blanda
Los árboles de madera blanda son de hoja perenne y crecen más rápidamente, por ejemplo los de tipo frutal. Tienen la característica de encender con facilidad pero se consumen con rapidez, lo que les permite generar una buena llama pero por poco tiempo
Pino
La leña ha formado parte de nuestras vidas desde que el hombre conquistó el fuego. Desde entonces se usó para cocinar, calentarse o hacer
Naranjo
Abeto
Garantiza una combustión rápida y poder calorífico promedio. Tiene la ventaja de generar poca ceniza.
La diversidad de árboles disponibles según la región resultó en la experimentación con una variedad de maderas que se adaptan a diferentes aplicaciones domésticas, como cocinar o calentarnos durante el invierno. Antes de determinar si una leña es buena o mala, es importante saber el uso que le daremos en el hogar.
El encarecimiento de los combustibles derivados del petróleo o la electricidad ha llevado a las familias a utilizar sistemas de calefacción a base de madera como una alternativa más económica y eficiente.
En chimeneas las maderas duras son la mejor opción debido a que su potencia calorífica contrarresta las ráfagas de aire frío y ayuda a mantener la temperatura de la habitación por más tiempo con un fuego bajo.
Agregar leña blanda cada cierto tiempo ayuda a reavivar la llama, principalmente aquellas con esencias aromáticas para ambientar los espacios.
En estufas o calderas se usan preferiblemente los trozos de gran tamaño para una mayor durabilidad, lo que permite tener agua caliente o calentar el aire del sistema de ventilación.
Cocinar en leña se ha convertido en una técnica del arte culinario, debido al toque aromático que hace realzar los sabores. Las rudimentarias cocinas para fuego con madera han quedado atrás y en la actualidad existen modelos bastante modernos y eficientes.
Los tipos de madera dura son ideales para cocinar sobre las ascuas, ya que permiten mantener un aporte calorífico constante por más tiempo, lo que permite realizar platillos de preparación prolongada para lograr una cocción más homogénea.
En casos en los que se requieran llamas más intensas en preparaciones cortas se pueden optar por variedades más blandas.
Los asados sobre las brasas se han convertido en una tradición familiar e incluso los establecimientos de hostelería se han especializado en esta tendencia culinaria. La razón es la mezcla de aromas y sabores que aportan exotismo a las carnes.
El secreto de las barbacoas son las brasas. Muchos prefieren el carbón porque la leña tarda más en quemarse, pero la espera valdrá la pena cuando la veas arder mejor y por más tiempo, lo que favorecerá una cocción más controlada y uniforme. El olivo y el resino son dos de los árboles más utilizados para preparar las parrilladas.
No importa si es de madera dura o blanda, sea cual sea el uso que se le vaya a dar, lo más importante es que la leña esté bien seca. Un tronco recién cortado o verde puede alcanzar un 85% de humedad, lo que tardará en arder y generará mucho humo. Lo ideal es que haya sido cortada al menos un año antes y tenga un 15% de humedad.
El tamaño que escojas dependerá del uso. Elige gruesos para calderas, medianos para chimeneas y pequeños para barbacoas. Opta por variedades duras para priorizar cocciones con brasas y más blandas para generar llamas intensas, aunque puedes controlar el fuego con opciones mixtas.
Recuerda que la leña es un recurso renovable que se puede obtener de la tala selectiva y que su quema reinicia el ciclo de CO2. Esto constituye una actividad ecológica, además de ser más económica que otras formas de combustible.
Cuéntanos qué necesitas, tipo de leña, cantidad y dónde quieres que te la llevemos y te preparamos presupuesto sin compromiso.